Embotelladoras piden reformular Ley de alimentación saludable

El 2018 no será muy bueno para las embotelladoras no solo por la desaceleración de la economía vivida en los últimos años, sino debido a la entrada en vigencia de la Ley de Alimentación Saludable, estimó César Luza, presidente de Abresa (Asociación de la industria de bebidas y refrescos sin alcohol del Perú).

Según Luza, para este año se tiene previsto una producción de 675 millones de cajas de bebidas lo que implicará un crecimiento del orden del 4%. Sin embargo, para el próximo año se tienen menores expectativas porque entrará en vigencia el reglamento de la ley comentada.

Las ventas, dijo, retrocederán pues la norma restringe la comercialización en varios lugares (colegios e institutos), prohíbe la publicidad e incluye una serie de advertencias que desestimulen el consumo.

Ante este panorama, la asociación está pidiendo que se revise la norma. “Hemos solicitado formalmente a la PCM, y a los ministerios de Salud, Producción y Comercio Exterior que se hagan modificaciones a la Ley 30021 y su reglamento”, comentó.

El argumento principal que sostienen para su pedido es que la norma no ha sido elaborada atendiendo a la realidad nacional, sino que copia el modelo chileno, el cual responde a otros patrones de consumo.

No existe, dijo, un estudio sobre el perfil nutricional de los peruanos y se culpa a las bebidas de la obesidad cuando solo representan el 10% de la ingesta diaria de los peruanos.

Además, reclamó que otros productos, como los alimentos que se venden en los establecimientos de comida rápida, no están sujetos a reglamentación alguna.

TEMOR AL DESEMPLEO

Se sumó al pedido Julio Falla, presidente de la Federación de Trabajadores de Alimentos y Bebidas del Perú CGTP – ABA, quien sostuvo que el citado reglamento afectará la demanda de bebidas azucaradas y esto implicará desvinculaciones laborales.

Falla consideró que la industria tendrá una caída considerable para el siguiente semestre y con mayor incidencia el próximo año, lo que originara menor producción y menor demanda de mano de obra, la cual hoy asciende a 120 mil trabajadores.

Las modernizaciones en los procesos de producción y la digitalización de las plantas no ha sido una amenaza para el sector, comentó, sino que, muy por el contrario, ha permitido la optimización del recurso humano y ha mejorado la calidad de vida de los trabajadores y sus familias. “El problema si vendría con el reglamento”, opinó.

ALTERNATIVAS

Luza considera que para no afectar a la industria se debería modificar en su totalidad la ley y el reglamento. Su propuesta es poner un etiquetado nutricional obligatorio, guías diarias de alimentación (GDA), la realización de un estudio nutricional para determinar el perfil de los peruanos y saber cuánto y qué consumen, la promoción de actividad física y estilos de vida saludables y campañas educativas a nivel nacional para leer y entender mejor las etiquetas.

Roxana Fernández, presidenta de SOPENUT (Sociedad Peruana de Nutrición), añadió que además del reglamento es vital exigir el desarrollo de una campaña de educación nutricional que inculque buenos hábitos alimenticios. No solo se debe saber cuanta azúcar tiene un alimento sino que falta una cultura para leer y comprender lo que dice la etiqueta, resalto. El cuerpo necesita la energía de los azúcares, pero hay que saber distinguir cuales son naturales y cuales artificiales y en que proporción pueden ser dañinos, agrego.

El Gobierno, agregó, ha de velar para que el mayor número de la población se eduque respecto a la buena salud que se obtiene al observar y practicar los buenos hábitos alimentarios. Los citados hábitos se podrán ir cambiando en forma gradual si se establecen plazos de mediano alcance y se involucra en la labor a las instituciones educativas desde el nivel inicial, recalcó.

EL DATO

El reglamento establece que dentro de seis meses se deberá indicar en las etiquetas una alerta si la bebida tiene un alto nivel de azúcares (6 gr.) o sodio.

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